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Por Margaret Estero
Los científicos muestran una actitud de franco escepticismo ante la curación (o mejoría) de la ESCLEROSIS MULTIPLE por medio de la picadura de abe¬jas... Pero ninguno censura este método de la Medicina Alterna. Después de todo... ¿quién puede negar el milagro que se ha producido en el caso de Pat Wagner...?
Es como una peregrinación... Tres veces a la semana, un número cada vez más frecuente de personas se acercan a la modesta casa de Pat Wagner (en Waldorf, Maryland; Estados Unidos). Son enfer¬mos que llegan al lugar ayudados por muletas o en sillas de ruedas. En sus rostros es fácil adivinar una sonrisa de esperanza. Cuando ya están en el interior de la casa, se qui¬tan la camisa y le piden a Pat que los someta a un tratamiento milagroso: ser picados por varias abejas. La escena tiene visos de surrealismo, pero en realidad encierra un profundo dramatismo humano, ya que para todas estas personas, la picadura de las abejas representa la posibilidad de recuperación de una de las peores enfermedades degenerativas de nuestro tiempo: la es¬clerosis múltiple.
Esta peregrinación tiene su causa, desde luego. No hace mucho, Pat Wagner sufría una de las formas más graves de esta enfermedad. Hoy, después de haberse sometido a más de cinco mil picaduras de abeja, ha vuelto a caminar, y muchos de los síntomas de la enferme¬dad han desaparecido to¬talmente. Al principio, cuando se sometió a la primera picadura de una abeja, también Pat Wagner sentía cierto escepticismo ante el tratamiento que iba a seguir... pero estaba dis¬puesta a tratar todos los métodos que pudieran representar una forma de alivio para su condición. Una vez que continuó con su trata¬miento, comprobó sorprendida que el mismo le proporcionaba cierta mejoría; después, su esposo compró una colmena, y Pat continuó con su tratamiento a base de picaduras de abeja, sintiéndose cada día me¬jor.
La noticia de su recuperación, claro está, no tardó en ser divulgada en la prensa norteamericana, y de ese modo, decenas de personas co¬menzaron a presentarse en su casa en busca del "tratamiento mila¬groso". Los Wagner, deseosos de ayudar a otros, y convencidos de la efectividad de la picadura de las abejas para combatir la esclerosis múltiple, compraron varias colme¬nas más para poder atender a tan¬tos enfermos esperanzados.
Hoy, la misma Pat (o algún voluntario) aplica la picadura, soste¬niendo la abeja con unas pinzas y colocándola directamente sobre la piel del paciente. El dolor de la picadura es muy fuerte, y la abeja muere al instante. Todo este tratamiento es absolutamente gratuito, y lo único que exigen los Wagner es que cada persona que desee some¬terse al tratamiento firme una especie de contrato, mediante el cual ellos no se responsabilizan de resulta¬dos inesperados, en el caso de que éstos ocurran (efectos secundarios ante la picadura, por ejemplo). Es cierto que algunos pa¬cientes que padecían de esclerosis múltiple, in¬clusive en estados avanzados de la enfermedad, han reaccionado con mejorías considerables al trata¬miento de picadura de abejas que ofre¬cen los Wagner. Otros, en cambio, no han conseguido los mismos re¬sultados, y se sienten decepcionados. Tal vez por ello es que los médi¬cos tienen sus dudas en relación con este trata¬miento a base de pica¬duras de abejas que, sin embargo, ha ocasionado una profunda reper¬cusión a escala mundial; el caso de Pat Wagner ha aparecido en pe¬riódicos y revistas de todo el mundo, y desde infinidad de países esta mujer extraordinaria recibe llamadas telefónicas y cartas de víctimas de la esclerosis múltiple que desean más información sobre la cura que tantos beneficios le ha proporcionado a ella, o para hacer una cita y visitarla.
LOS DIFERENTES TRATAMIENTOS MÉDICOS...
Debido a la gravedad de los síntomas de la esclerosis múltiple, la ciencia ha realizado innumerables esfuerzos para comba¬tir esta enfermedad. Inicialmente los médicos recomendaban trata¬mientos a base de cortisona -suministrada en los períodos en que los síntomas se hacían más intensos- y acompañada de relajantes mus¬culares, para controlar los espas¬mos. Hace poco más de un año, sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó el empleo de una medicina que ha demos¬trado cambiar el curso natural de la esclerosis múltiple. Se llama Betaseron, y aunque no significa la cura definitiva para este mal, sí se ha podido comprobar que disminuye la frecuencia de los ataques hasta en un 30%.
Ahora bien, a pesar de la importancia de este medicamento revolu¬ciona¬rio, durante los últimos meses la inmensa mayoría de las lla¬madas telefónicas que recibe la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple de los Estados Unidos han estado relacionadas con los resul¬tados de las picaduras de abeja en el tratamiento de la enfermedad. Esto indica claramente el efecto que este tratamiento natural, a base del veneno de las abejas, está teniendo prácticamente en todo el mundo.
En realidad, el método ahora popularizado por Pat Wagner no es tan nuevo como pudiera pensarse. Desde hace varias décadas comen¬zaron a ha¬cerse algunas pruebas con las picaduras de las abejas para combatir los do¬lores artríticos, y este sistema forma ya parte de la Medicina Alterna en muchos países del mundo. Pat Wagner -y otras personas como ella- sola¬mente han dado nueva vigencia a la técnica, aplicándola a los síntomas de la esclerosis múltiple. Sus resultados han sido altamente positivos, especial¬mente en su propio caso... y lo mismo ha sucedido en muchos otros pacien¬tes de la enfermedad, en diferentes países.
A nivel científico, sin embargo, la reacción hasta el momento no ha sido tan positiva... más bien se ha producido un escepticismo ge¬neral en la co¬munidad científica internacional, o una actitud de ca¬llar y observar, hasta que se compruebe por que la picadura de las abe¬jas alivia los síntomas de una enfermedad tan terrible como la escle¬rosis múltiple. De cualquier forma, es importante mencionar que ningún científico o especialista rela¬cionado con la Sociedad de Esclerosis Múltiple norteamericana ha negado categóricamente, o de una forma oficial, que la terapia de abejas no contri¬buye de alguna manera a la recuperación de los pacientes de la enfermedad. Pero tampoco apoyan la técnica, mencionando algunos que "hasta el pre¬sente no existe una documentación precisa que confirme la eficacia de este tratamiento".
En cierto modo, esto se debe a que los pacientes de esclerosis múlti¬ple suelen reaccionar con un comprensible optimismo cuando descu¬bren una nueva técnica o un método alterno que les proporcione espe¬ranzas de curación o, al menos, de obtener alivio a su mal. En mu¬chos experimentos rea¬lizados con pacientes de esclerosis múltiples, al¬gunos hasta han llegado a "sentirse mejor" después de someterse a un tratamiento a base exclusiva¬mente de placebos; es decir, un tra¬tamiento médico simulado, para com¬probar cómo influye la mente en proporcionar alivio a los síntomas físicos. Y de ahí se deriva, pre¬cisamente, el hecho de que no hayan pruebas categóricas que afirmen que los beneficios de la inoculación directa del veneno de las abejas se debe precisamente a esas sustancias naturales inoculadas, o si son re¬sultados de la predisposición mental de los pacientes a "sentirse me¬jor", esperanzados de que ese tratamiento pueda ser la solución defini¬tiva a sus males.
En este sentido, el Doctor Stephen Reingold, Vicepresidente de Investigaciones y Programas Médicos de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple (Estados Unidos), dice: "No hay duda de que el llamado efecto-placebo en este tipo de enfermedad es muy poderoso. Los pacientes respon¬den positivamente a cualquier elemento que les de esperanza... y esta reacción, hemos podido comprobar, llega al punto de que algunos enfermos de esclerosis múltiple muestran sín¬tomas de mejoría notable, simplemente por el hecho de participar en determinado tipo de tratamientos nuevos".
¿QUE SECRETO ENCIERRA
EL VENENO DE LAS ABEJAS...?
Los científicos reconocen que el veneno de las abejas contiene ciertos com¬ponentes benéficos, incluyendo dos poderosos agentes anti-in¬flamatorios y otra sustancia que, posiblemente, aumente la conducti¬vidad a través de los nervios dañados. Todo esto, al menos en teoría, representa puntos muy positivos en la lucha contra la esclerosis múl¬tiple. Precisamente por eso no deja de ser una incógnita el hecho de que los especialistas involucrados en el estudio de esta enfermedad no hayan realizado investigaciones más pro¬fundas para adoptar una po¬sición oficial con respecto a las picaduras de las abejas para tratar la esclerosis múltiple. En cambio, los científicos sí acon¬sejan a los pa¬cientes que sigan terapias a base de medicamentos químicos que, como el Betaseron, han sido sometidos a extensas pruebas durante va¬rios años, antes de recibir la aprobación oficial de que el medicamento puede ser comercializado.
Por otra parte, ante el hecho de que no existe una cura para esta en¬fer¬medad, es justo preguntarse también por qué no se incrementan los estudios sobre las propiedades del veneno de las abejas, ya que el mismo ha probado ser efectivo en determinado número de pacientes que se han sometido a este tratamiento. Ante este planteamiento, son varias las respuestas que ofrecen algunos científicos.
• En primer lugar, varios opinan que el veneno de las abejas pre¬senta el riesgo de que puede ocasionar una reacción alérgica en el paciente, la cual en muchas ocasiones llega a ser fatal, ya que al¬gunas per¬sonas pierden la vida por la reacción alérgica que desa¬rrollan al ser picadas por una abeja.
• También, algunos científicos consideran que debido a que los pa¬cientes de esclerosis múltiple, en su ansiedad por luchar contra la en¬fermedad, pueden llegar a dejarse convencer por los espejismos de "nuevas soluciones" (que no han sido demostradas como tales) quizás abandonen los tratamientos que sí ofrecen beneficios com¬probados.
• Finalmente, no hay que olvidar que el seguir falsas esperanzas conlleva más de un precio emocional, y también económico. Esto último, en el caso de lo que ofrece Pat Wagner, no tiene base sólida alguna, ya que sus tra¬tamientos son gratuitos. Es una mujer que se siente feliz de ayudar a otros que se hallan en su misma condi¬ción, y su misión en la vida se ha conver¬tido en contribuir de al¬guna manera a la recuperación de las víctimas de esta terrible en¬fermedad.
OTRAS “TERAPIAS ALTERNAS” HAN SURGIDO ANTERIORMENTE
PARA EL TRATAMIENTO DE LA ESCLEROSIS MULTIPLE...
De todos modos, el veneno de las abejas no es la primera sustancia que, sin comprobaciones científicas, ha estado relacionada a la cura¬ción de la esclerosis múltiple. Según estadísticas recientes, más de cien de estos "re¬medios caseros" (o "terapias alternas") han proporcio¬nado esperanzas (la inmensa mayoría de ellas, infundadas) a mu¬chos enfermos en todo el mundo. Por ejemplo, no hace mucho co¬menzaron a surgir partidarios de la administración del veneno de las serpientes y de los escorpiones a las víctimas de la esclerosis múltiple. Igualmente han surgido dietas especiales, en¬fatizando la ingestión de determinados alimentos, y prohibiendo otros. Y algunas "terapias revolucionarias", ofrecidas por diferentes médicos (como el método de aplicar estímulos eléctricos a los centros nerviosos), si bien causaron una profunda impresión al principio de ser implementados, no tar¬daron en perder el aura de sensacionalismo que provocaron, al com¬pro¬barse que sus efectos positivos eran mínimos (o nulos).
¿Pasará lo mismo con el veneno de las abejas como tratamiento para la esclerosis múltiple? Quizás es demasiado pronto para llegar a una conclusión en este sentido. Lo cierto es que la ciencia debe seguir investigando lo que realmente ofrece este tratamiento. El hecho de que, en personas como la propia Pat Wagner, haya logrado resultados que sólo pueden ser califi¬cados de milagrosos, merece por lo menos un estudio científico mucho más profundo.
De momento, cientos de personas seguiran tocando a la puerta de la casa de Pat para someterse a las dolorosas picaduras de abejas. Después de todo, como dice uno de estos pacientes, atado durante años años a una silla de ruedas como consecuencia de la esclerosis múltiple: "¿Qué es lo que puedo perder si me someto a la picadura de las abejas...?". Porque es evidente que lo único que les queda a estas víctimas es la es¬peranza, venga en la forma que venga. ¡Aunque sea mediante las do¬lorosas picaduras de abejas!
INFORMACION MEDICA ADICIONAL
¿QUE ES LA ESCLEROSIS MULTIPLE?
Se trata de una enfermedad crónica del sistema nervioso central, cau¬sada probablemente por un desajuste del sistema inmunológico de la persona... aunque también puede ser provocada por un virus de ac¬ción retardada. Se estima que,
• Un tercio de los pacientes afectados por esta condición, presentan síntomas menores, sin que la enfermedad se desarrolle progresi¬vamente.
• En otro tercio, la enfermedad va avanzando lentamente.
• Y en el resto, la esclerosis múltiple ataca rápidamente.
Aunque la enfermedad se manifiesta en ambos sexos, es más fre¬cuente en las muje¬res, principalmente entre los 20 y los 40 años de edad. En todos los casos, el organismo ataca la capa protectora que ro¬dea las fibras nerviosas del cere¬bro, la espina dorsal y los nervios óp¬ticos. De ese modo, se provoca la in¬capacidad del sistema nervioso para trasmitir los mensajes entre el cerebro y los músculos.
Los síntomas más frecuentes son:
En sus primeras etapas:
• Cansancio; un estado de debilidad general.
• Perdida del equilibrio; dificultad para caminar.
• Perdida parcial de la sensibilidad.
En estados avanzados:
• Debilidad total.
• Temblores.
• Incontinencia.
• Dificultad extrema para caminar.
• Cambios de temperamento.
• En los casos más graves de la enfermedad, una parálisis (parcial o total), que a veces conduce a complicaciones fatales.
• En los hombres: impotencia.
Muchas veces, las víctimas de la esclerosis múltiple se recuperan por sí mismos; pero por lo general, se trata de una enfermedad incurable, con posibilidades de sobrevivir 20 ó 30 años después de haber sido diagnosti¬cada.
¿Qué puede hacer el enfermo de esclerosis múltiple?
• Llevar un estilo de vida lo más sano posible, y evitar cualquier es¬fuerzo que le pueda provocar fatiga.
• Evitar el calor, ya que los síntomas pueden volverse más intensos.
• Someterse a masajes frecuentes, los cuales previenen que los mús¬culos se contraigan.
• Mantener un programa de actividades físicas constante, con pe¬ríodos de descanso.
• Llevar una dieta equilibrada, rica en fibras (para evitar el estreñi¬miento. |