¿USA MUCHO LA COMPUTADORA...? PROTEJA SUS OJOS... ¡DE ESTA MANERA! Imprimir E-Mail
Escrito por HORMIGON   
sábado, 03 de enero de 2009
Con el uso de las computadoras extendiéndose cada vez más en las escuelas y en los centros de trabajo, las quejas sobre cansancio visual, resequedad en los ojos, visión borrosa, dolores de cabeza, y otros problemas visuales, están multiplicándose rápidamente. Millones de personas de todas las edades –incluyendo niños pequeños– que pasan varias horas del día trabajando o jugando frente a la pantalla de una computadora, están sufriendo hoy a causa de éstas y otros trastornos de la visión. Y aunque no hay ninguna evidencia de que el uso prolongado de la computadora pueda causar un daño visual permanente, hasta las dificultades temporales pueden resultar inconvenientes y ocasionalmente peligrosos. Por ejemplo, si el uso de la computadora durante el trabajo afecta la visión de distancia de una persona, regresar a la casa conduciendo un automóvil podría ser arriesgado... y en este sentido, las estadísticas ya comienzan a mostrar una incidencia mayor de accidentes automovilísticos entre las personas que usan prolongadamente sus computadoras.
Sin embargo, la realidad es que prácticamente todas estas dificultades de la visión pueden ser corregidas, y hasta evitadas, realizando únicamente algunos ajustes necesarios en el ambiente dónde se trabaja y en la posición que debe adoptar el usuario con respecto a la pantalla de la computadora. A continuación le ofrecemos la descripción de una serie de los trastornos más comunes que el uso prolongado de la computadora puede causar en la vista, y las formas en que pueden ser corregidos.


¿CUALES SON LOS PROBLEMAS MAS COMUNES?

Todas las investigaciones que se han realizado para determinar el peligro potencial del uso continuado de las computadoras demuestran que las pantallas de las mismas no emiten ningún tipo de radiación peligrosa, ni ultravioleta, ni radiación ionizante. Por lo tanto, ni siquiera el uso diario de una computadora durante décadas puede llegar a causar cataratas o dañar la retina. Por otra parte, tampoco hay evidencias de que el uso prolongado de la computadora cause miopía permanente, o acelere el desarrollo de una miopía ya existente... más de lo que podría hacerlo la lectura de libros, por ejemplo. Sin embargo, las encuestas realizadas entre las personas que trabajan habitualmente con computadoras sí indican que entre el 70% y el 75% de ellas experimentan uno o más problemas de visión, los cuales son reversibles. Sus síntomas pueden incluir:

• Miopía temporal. Es decir, la dificultad para ver claramente objetos que se encuentran distantes; puede manifestarse algunos minutos (o inclusive horas) después de haber usado prolongadamente la computadora.
• Agotamiento visual o fatiga ocular. Consiste en una especie de peso y cansancio que suele experimentarse en los párpados o en la frente después de permanecer varias horas trabajando ante una computadora.
• Visión borrosa, tanto de los objetos que se encuentran cerca como lejos. Algunas veces, visión doble o imágenes consecutivas.
• Resequedad en los ojos.
• Irritación en los ojos.
• Ojos lacrimeantes.
• Aumento en la sensibilidad a la luz.
• Dolores de cabeza, cuello, espalda, así como espasmos musculares. Estos síntomas son motivados, mayormente, por a tendencia a colocar el cuerpo en posiciones no adecuadas para poder mantener un ángulo deseable entre los ojos y la pantalla de la computadora.


PERO... ¿POR QUE EL USO DE LA COMPUTADORA PUEDE PROVOCAR PROBLEMAS QUE LA
LECTURA DE LIBROS Y PAPELES RARAMENTE CAUSA?

Muchas personas suelen pasar horas y horas leyendo libros y papeles, y en muy raras ocasiones experimentan molestias visuales; sin embargo, en cuanto esas mismas personas comienzan a realizar su trabajo frente a un monitor de computadora, la resequedad, el dolor de los ojos, y otras quejas similares no tardan en aparecer. Esto se debe a que existen una serie de factores que influyen negativamente sobre la visión, aplicables sólo a lka persona que trabaja prolongadamente ante una computadora. Entre ellos:

• Adoptar una mala posición con respecto a la computadora. Por instinto natural, las personas tratan de mirar hacia abajo a la pantalla de la computadora, en un ángulo de 10 a 20 grados. Si la pantalla se encuentra justamente en el mismo nivel del ojo (o por encima de éste), la tendencia será echar la cabeza un poco hacia atrás para obtener el ángulo deseado. Es inevitable que esa posición inadecuada cause la rigidez en el cuello y los dolores en la espalda.
• La luz intensa de la pantalla. Mientras leemos, la luz intensa no parece ser un problema que afecte la lectura; es más, si la luz de la habitación donde estamos leyendo nos resulta muy brillante, generalmente la bajamos un poco o nos sentamos en algún sitio o posición especial en la que no pueda molestarnos. Cuando se trabaja delante de una computadora, en cambio, la luz brillante proviene directamente de la propia pantalla que debemos mirar fijamente... y esto contribuye poderosamente para que sintamos cansancio en la vista o que los ojos se nos irriten.
• Los fallos al pestañear frecuentemente mientras se trabaja frente a la computadora. El movimiento rápido de las pestañas es imprescindible para mantener húmeda la superficie de los ojos. Por lo general, las personas pestañean un promedio de 22 veces por minuto. Mientras leemos, el parpadeo se reduce a aproximadamente unas 10 veces por minuto, pero cuando se trabaja frente a una computadora, el movimiento se reduce aún más: a sólo unas 7 veces por minuto. Esto, desde luego, exacerba la resequedad en los ojos. Pero, además, mientras leemos casi siempre miramos hacia abajo; en cambio, si trabajamos en una computadora, nos vemos obligados a mirar fijamente a la pantalla de frente, por lo que nuestros ojos se abren más ampliamente y, como consecuencia, se resecan.
• El uso de lentes correctivos que resultan inapropiados para la posición de la persona con respecto a la computadora y la distancia de la pantalla. Las personas que usan lentes bifocales o cualquier tipo de lentes progresivos (aquéllos que permiten hacer variaciones al enfocar), al trabajar en la computadora se ven forzadas a inclinar su cabeza un poco hacia atrás para poder ver mejor la pantalla. Sin embargo, hasta con una inclinación de cabeza muy ligera, la imagen que aparece en el monitor ya no resultará tan diáfana, porque la prescripción utilizada en la elaboración de cualquier lente concebido para leer ha sido ajustada para la distancia y el ángulo promedio que se mantiene entre el ojo y la página del libro: unos 40 ó 41 centímetros de distancia, y un ángulo de 25 grados. Las pantallas de las computadoras, en cambio, usualmente permanecen separadas de nuestros ojos a una distancia de entre 51 a 61 centímetros, y formando un ángulo de sólo unos 10 a 15 grados.
• Los defectos visuales menores que pueden haber pasado inadvertidos, pero que son exagerados por el uso intenso de la computadora. Por ejemplo, algunos errores menores de la refracción que pueden permanecer sin detectar (como es el caso de un astigmatismo ligero, o de la pérdida del ajuste entre los ojos) pueden ser afirmados por el uso prolongado de la computadora y causar una incomodidad pronunciada después de permanecer hasta durante media hora trabajando frente a un monitor de video. Si estos problemas son corregidos con los lentes apropiados, puede eliminarse notablemente la incomodidad que ellos producen durante el trabajo ante la computadora.


¿COMO SE CORRIGEN LOS PROBLEMAS?

Para comenzar:

• Es conveniente que toda persona que deba permanecer por un período de tiempo significativo sentado frente a la pantalla de una computadora se someta a un examen de la vista, sin tomar en cuenta de si hasta el presente ha necesitado o no lentes correctivos para cualquier deficiencia en la visión. Si nunca ha tenido problemas visuales, este examen inicial permitiría detectar cualquier simple trastorno que haya pasado inadvertido y que el uso de la computadora podría exacerbar.
• Si ya usa lentes correctivos, el examen servirá para ajustar las prescripciones de los lentes a sus nuevas condiciones de trabajo. ¡Hasta los defectos visuales menores deben ser corregidos con lentes especialmente prescritos para trabajar ante una computadora! Por ejemplo: (1) Si usted no necesita ver con claridad objetos distantes mientras trabaja en la computadora, un lente bifocal con la parte superior ajustada para el trabajo en la pantalla de la computadora y con la parte de abajo ajustada para la lectura, es lo ideal. (2) Un lente enteramente ajustado para la pantalla también podría ser utilizado, siempre y cuando se tenga en cuenta colocar los papeles que necesiten leerse a la misma distancia de la pantalla. (3) Si la visión distante tiene que ser clara mientras se está trabajando en la computadora, un lente bifocal con la parte superior ajustada para la visión de distancia, y una amplia sección inferior ajustada para el trabajo en la computadora, será lo recomendable; un lente progresivo con una sección amplia en el centro para el trabajo en la computadora también puede ser usado.

Entre otras medidas que también deberán observarse para corregir y prevenir los problemas visuales motivados por el uso prolongado de la computadora se encuentran:

• Al sentarse, ajuste su asiento (o la posición de la computadora) de manera que el centro de la pantalla se encuentre entre unos 10 a 23 centímetros bajo el nivel del ojo, así como un poco más alejada de la distancia normal que se mantendría al leer un libro.
• Mantenga el material de referencia que esté utilizando cercano a la pantalla; quizás lo más conveniente es sobre un sujetador especial de papeles.
• Limpie con frecuencia la pantalla de la computadora con un paño anti-estático.
• Para minimizar el resplandor, coloque la computadora de manera que forme un ángulo recto con las ventanas por donde penetre la luz (o use persianas o toldos para evitar que la luz incida directamente sobre la pantalla).
• Si es posible, use un filtro con controle la reflexión de la pantalla para reducir su excesiva brillantez.
• Tome descansos breves, con frecuencia. Los recesos periódicos son cruciales para evitar el agotamiento visual. Cada 15 minutos, detenga su trabajo, mire hacia arriba y enfoque su vista en un objeto distante... como por espacio de dos minutos. Al mismo tiempo, realice algunos ejercicios de estiramiento de sus músculos para aliviar la tensión a la que mantiene sometidos a su cuello y espalda.
• Pestañee frecuentemente; de esta manera puede reducir la resequedad y la irritación en los ojos.
• No espere a que las molestias sean severas para ir a ver a un oftalmólogo. Si usted trabaja por horas prolongadas ante una computadora y sus ojos le duelen, vuelva a ver a un especialista y examine de nuevo la prescripción de sus lentes, aunque aún no haya transcurrido un año de haberlo hecho por última vez. Además, asegúrese siempre de que su oftalmólogo (o su optometrista) está consciente de que usted usa una computadora habitualmente, y por períodos prolongados.





Modificado el ( miércoles, 07 de enero de 2009 )
 
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