EN CUBA: LA TAREA IMPOSIBLE DE MIGUEL DÍAZ-CANEL... POR CARLOS ALBERTO MONTANER Imprimir E-Mail
Escrito por HORMIGON   
lunes, 30 de abril de 2018

Finamente, hicieron Presidente del Consejo de Estado a MIGUEL DÍAZ-CANEL. En Cuba no hay presidente de la República. Formalmente, es un sistema parlamentario. En realidad, es una DICTADURA DE PARTIDO ÚNICO, hasta ahora dirigida con mano de hierro por los Castro. DÍAZ-CANELno tiene una palanca en qué apoyar su autoridad, salvo la vigilante confianza que le quiera otorgar RAÚL CASTRO, un anciano de 86 años al que secretamente le desea la muerte para poder gobernar. Toda la estructura de poder está en manos de los “raulistas”... y él lo sabe.

El jueves 19 de abril, Raúl se replegó al Partido Comunista de Cuba, columna vertebral y única de la nación de acuerdo con el artículo quinto de la Constitución. Desde ahí observará cuidadosamente la actuación de su sucesor para liquidarlo de un zarpazo si se sale del guión. Es muy incómodo trabajar con los ojos del verdadero jefe instalados en el cogote.

No obstante, el Partido Comunista jamás ha tomado ninguna decisión importante. Es sólo una correa de transmisión de las órdenes y caprichos de los Castro. Como los tres monos de la fábula china: “no ha visto”, “no ha oído”, “no ha opinado”. Peor aún. Hay un "cuarto mono": NI SIQUIERA HA SABIDO.

Raúl también controla el Parlamento (Asamblea Nacional del Poder Popular) por medio de ESTEBAN LAZO, su presidente. MARIELA CASTRO, su propia hija, es uno de los 605 asambleístas, conocidos en Cuba como “los niños cantores de La Habana” por su asombroso afinamiento. Nunca se les ha escuchado una nota discordante. De ellos, 31 integran el Consejo de Estado, supuestamente el sanedrín que ha nombrado a Díaz-Canel y que lo puede despedir fácilmente.

Sin embargo, la autoridad real del país está en manos de las FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS (FAR)y el MINISTERIO DEL INTERIOR (MININT), fagocitado por Raúl en 1989 por temor a una conspiración. Las FARy el MININThan sido sembrados de raulistas. Raúl Castro fue Ministro de las Fuerzas Armadas de 1959 al 2006, cuando su hermano Fidel enfermó gravemente.

Raúl ha formado y deformado los cuerpos armados. Ha nombrado a todos los oficiales con mando y los ha llenado de privilegios. Incluso ha cuidado el destino económico de los amigos jubilados asignándoles puestos en el área dólar, que es la única habitable.

Como suele ocurrir con los jefes, aunque todos digan amarlo, hay muchos que lo odian. Por eso existe una fotografía de Raúl dando una charla en un cuartel mientras lleva un chaleco blindado bajo la camisa. Siempre ha sido una persona desconfiada y cautelosa.

Raúl espera la cuadratura del círculo de su sucesor. Quiere que mantenga el sistema y arregle o alivie los problemas de la sociedad cubana. Eso es imposible. La miseria, la improductividad, la decadencia y la desesperanza de los cubanos se deben, precisamente, al sistema. No se puede arreglar nada si no se cancela ese manicomio.

Los cubanos quieren libertad para elegir el cine, los libros, las ideologías o los políticos que les satisfagan Incluso, quieren ser libres para ser apolíticos y no tener que repetir las chácharas revolucionarias impuestas por unos tipos dogmáticos. Fue lo que precisó el escritor Reinaldo Arenas cuando logró escapar de Cuba y le preguntaron lo mejor de estar exiliado: “estrenar mi propia cara”, dijo con cierta melancolía.

Los cubanos desean estrenar sus verdaderas caras. Poder emprender actividades que les reporten beneficios para vivir mejor, para comer lo que les apetezca y no lo que deciden los comisarios, para viajar y ver mundo. Cuba es el único país del planeta en que los médicos, profesores, ingenieros, cualquier profesional, no viven al menos como clase media, salvo que formen parte del cogollo del poder.

Hoy, a medias, en el terreno económico, algo pueden lograr quienes reciben remesas en dólares. Quienes alquilan habitaciones a extranjeros en casas remodeladas Las muchachas que se prostituyen. Algunos trabajadores por cuenta propia que trasladan turistas en sus viejos coches y quienes han conseguido licencia para operar ciertos restaurantes familiares opaladares”.

Modificado el ( lunes, 30 de abril de 2018 )
 
< Anterior   Siguiente >